En base a las informaciones que ha recibido la Fundación La Tortuga, se trata de una captura accidental, sin embargo, hay que considerar que la misma se desarrollo en aguas del Parque Nacional Mochima, figura jurídica creada para proteger la fauna que allí se encuentra, por lo que este incidente, debe motivar a las autoridades competentes a revisar los artes de pesca permitidos dentro del Parque Nacional y evaluar el posible daño que se pudiera ocasionar a esta especie y a otras protegidas.
Actualmente, la biodiversidad se encuentra bajo una serie de presiones que han contribuido a la merma de diversas poblaciones nat
urales de especies. Debemos considerar que, la biodiversidad presente en el planeta, es producto de millones de años de estabilización, y la amplia biodiversidad presente, esta representada por las especies más fuertes y las que se han adaptado a un entorno ó ecosistema particular.
urales de especies. Debemos considerar que, la biodiversidad presente en el planeta, es producto de millones de años de estabilización, y la amplia biodiversidad presente, esta representada por las especies más fuertes y las que se han adaptado a un entorno ó ecosistema particular. La acción humana en Venezuela, ha colocado a más de 2.000 especies en vías de extinción (Provita, 2008), por acciones cómo la sobre-pesca, destrucción de su hábitat y contaminación de las aguas, entre otros factores no menos importantes y los tiburones, no han escapado a esta situación.
Se teme que alrededor de 20 especies de tiburones, de las 100 variedades que se explotan, están amenazadas o en peligro critico de extinción. La acción depredadora del hombre ha llegado a tal punto que, existe un importante comercio de las aletas de ciertas especies de tiburones, orientado sobre todo hacia el mercado asiático, lo que ocasiona que la aleta tenga un valor de quizás 80 veces más que su carne, generando la práctica destructiva de cortarle las aletas pectorales y dorsales, soltando el animal y dejándolo a la deriva
en una muerte segura y tortuosa. Por iniciativa del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), Brasil, Sudáfrica, Estados Unidos, Omán, Costa Rica y gran parte de Australia, han creado prohibiciones sobre esta actividad destructiva y se espera que otros países se unan a esta necesaria protección. Cabe destacar que La Lista Roja de la Unión Mundial para la Naturaleza (UICN, 1996), incluye 32 especies de tiburones y rayas; la lista del año 2000 muestra un significativo aumento de 95 especies, incrementándose de 7 a 19 los números de especies catalogadas como vulnerables y de 7 a 17, las especies en peligro de extinción.
La Fundación La Tortuga recomienda la Guía Para el Docente, titulada: Conservación de Tiburones en Venezuela, trabajo realizado por Rafael Tabares, Isabel Magan y María Alejandra Farias, Centro para la Investigación de Tiburones (CIT), publicado en mayo 2008.
Somos parte de la naturaleza, no sus dueños!
FUENTE: CANTV.NET